El Diplomado en Docencia para la Educación Superior de la Universidad Andrés Bello (UNAB) se posiciona como una propuesta clave para profesionalizar la labor docente universitaria frente a los desafíos de diseñar experiencias de aprendizaje significativas en contextos digitalizados.
Según explica Damarys Roy, directora del programa, hay un cambio de enfoque en la docencia universitaria: central al enseñanza en el aprendizaje, en los estudiantes.

“Esto implica diseñar experiencias formativas activas, significativas y pertinentes para un estudiantado diverso, promoviendo la participación, el pensamiento crítico y el aprendizaje profundo”, señala.
Este cambio exige que el profesorado domine estrategias metodológicas activas e integre la tecnología con sentido pedagógico.
“La tecnología debe ser un medio al servicio del aprendizaje, no un fin en sí mismo”, enfatiza.
En este contexto, el diplomado responde fortaleciendo el aprendizaje activo, el diseño coherente de experiencias formativas y el uso pedagógico de tecnologías educativas, alineándose con las demandas actuales de la educación superior.
El Diplomado en Docencia para la Educación Superior busca desarrollar competencias clave para una docencia universitaria de calidad:
“Estas competencias permiten al profesorado actuar de manera reflexiva, innovadora y alineada con los estándares actuales de la educación superior”, destaca la directora del programa.
Uno de los principales sellos del programa es su enfoque metodológico centrado en el aprendizaje, que articula reflexión pedagógica y aplicación inmediata en contextos reales.
Entre sus elementos diferenciadores están:
“Esto permite experimentar, analizar y mejorar estrategias metodológicas y evaluativas de forma transferible a la práctica docente”, explica Roy.
“Los fundamentos teóricos se trabajan como marcos de análisis para comprender y problematizar la propia práctica, no como contenidos aislados”, señala la directora.
A partir de esta base, el diplomado promueve:
La formación entregada por este diplomado contribuye directamente a mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes, promoviendo clases más:
“Al profesionalizar el rol docente e integrar fundamentos pedagógicos, evaluación para el aprendizaje y tecnologías educativas, el programa fortalece la calidad de la docencia universitaria en Chile”, concluye Damarys Roy.