El Diplomado Teórico Clínico en Cirugía para Implantes de la Universidad Andrés Bello (UNAB) entrega una formación especializada basada en planificación avanzada, práctica clínica supervisada y desarrollo de competencias quirúrgicas clave para un desempeño profesional sólido.
Hoy existen tres grandes desafíos:

“El primer desafío es lograr que nuestros alumnos planifiquen de manera adecuada una cirugía de implantes considerando los factores sistémicos del paciente, la disponibilidad y calidad de tejidos duros y blandos, junto con la futura posición del implante bajo parámetros protésicos ideales”, señala Matías Spichiger, director del programa en la sede Concepción.
Para abordar esta exigencia, el diplomado incorpora tres módulos preclínicos:
El segundo gran desafío apunta al desarrollo de seguridad clínica e independencia quirúrgica.
“Para lograr este objetivo, el diplomado contempla tres hands on quirúrgicos previos a la atención de pacientes y continúa con ocho clínicas en pabellón, donde los alumnos ingresan desde el primer momento acompañados por un tutor que los guía en cada cirugía”, explica el director.
Durante estas instancias prácticas, los estudiantes trabajan técnicas como:
Un tercer desafío clave es que los estudiantes sean capaces de diagnosticar, planificar y resolver complicaciones quirúrgicas, tanto intraoperatorias como postoperatorias.
“Contamos con clínicas destinadas específicamente a la atención de complicaciones, donde los alumnos deben diagnosticar, planificar y resolver cada caso, siempre acompañados por un tutor guía”, detalla Spichiger.
Esta metodología fortalece la toma de decisiones clínicas seguras, fomenta el pensamiento crítico y consolida un manejo integral del paciente implantológico.
El programa busca potenciar competencias clínicas específicas, esenciales para una práctica quirúrgica moderna, segura y basada en evidencia:
“Gracias a nuestros hands on y clínicas, hemos logrado que los alumnos integren estas competencias directamente en su práctica clínica”, enfatiza el director.
La malla curricular del diplomado integra herramientas avanzadas de planificación digital, imagenología y diseño quirúrgico.
“Nuestro diplomado cuenta con un módulo específico de planificación digital e imagenología avanzada, donde los estudiantes planifican a sus pacientes y, gracias a nuestro laboratorio interno, pueden elaborar distintos tipos de guías quirúrgicas, fundamentales para una cirugía segura y predecible”, explica Spichiger.
Este enfoque fortalece la precisión, reduce la incertidumbre clínica y optimiza los resultados quirúrgicos.
La metodología del programa está diseñada para integrar teoría, preclínica y práctica clínica progresiva, permitiendo una formación coherente y aplicada.
“Primero entregamos un contenido teórico sólido basado en evidencia, antes de pasar a los preclínicos y a la clínica. Además, entregamos protocolos que los alumnos utilizan para realizar cirugías seguras y predecibles, lo que permite desarrollar un criterio quirúrgico sólido”, destaca el director.
La UNAB tiene infraestructura con tecnología de punta, con pabellones y laboratorio, formación clínica integral que permite realizar práctica con pacientes reales, siempre bajo la supervisión de un cuerpo docente reconocido.