El Diplomado en Estrategias para Mejorar la Comprensión Lectora de la Universidad Andrés Bello (UNAB), prepara a los docentes ante la sobreinformación, las noticias falsas y la inteligencia artificial. Además, entrega estrategias para formar lectores críticos, reflexivos y autónomos.
“Comprender un texto exige dominar el tema, pero también reconocer su estructura y su propósito comunicativo, y estos géneros digitales responden a lógicas propias que la escuela aún no aborda del todo”, explica Gustavo Ortega, director del Diplomado en Estrategias para Mejorar la Comprensión Lectora.
A ello se suma la necesidad de fortalecer la atención sostenida y recuperar la importancia de los conocimientos previos. Ambos aspectos resultan esenciales para alcanzar niveles profundos de comprensión.

La exposición permanente a información plantea nuevos desafíos para la formación de estudiantes capaces de construir opiniones fundamentadas.
“Comprender un texto exige transformarlo. No basta con parafrasear o identificar lo que se dice explícitamente; el lector debe ser capaz de hacer inferencias y de evaluar la información que el texto entrega”, afirma Ortega.
El desarrollo del pensamiento crítico permite fortalecer habilidades fundamentales:
“Un estudiante que solo decodifica lo literal queda expuesto a aceptar sin cuestionar lo que lee. En cambio, uno que interpreta, contrasta y evalúa está en condiciones de construir su propio juicio”, señala el director del Diplomado en Estrategias para Mejorar la Comprensión Lectora.
Ortega advierte que las herramientas de inteligencia artificial pueden entregar información con errores importantes. Por ello, considera indispensable que los estudiantes cuenten con conocimientos que les permitan identificar estas equivocaciones.
“No es posible evaluar críticamente aquello que no se conoce”, sostiene.
Entre las estrategias que los docentes pueden incorporar para fortalecer la comprensión lectora y el pensamiento crítico, el académico destaca:
“El pensamiento crítico nos convierte en sujetos y ciudadanos activos, capaces de cuestionar y debatir ideas con fundamentos, algo especialmente urgente en una época marcada por las fake news”, explica Ortega.
“El papel favorece una lectura más pausada y atenta, especialmente cuando se trata de textos informativos. Por eso, considero que el lápiz y el papel siguen teniendo un lugar insustituible en la enseñanza de la lectura profunda”, plantea Ortega.
Sin embargo, esto no implica excluir las herramientas digitales del aula.
“La clave está en que cada herramienta tenga un propósito pedagógico claro dentro del proceso lector, y que no lo reemplace”, enfatiza.
Uno de los desafíos habituales en las aulas es atender la diversidad de conocimientos y habilidades que presentan los estudiantes.
“Es imposible aplicar habilidades o técnicas de comprensión si el estudiante desconoce por completo aquello de lo que trata el texto”, explica el director del Diplomado en Estrategias para Mejorar la Comprensión Lectora.
Entre las metodologías que destaca se encuentran:
Esta última estrategia permite que todos los estudiantes participen de una conversación común, respetando sus diferentes puntos de partida.
El Diplomado en Estrategias para Mejorar la Comprensión Lectora de la UNAB busca entregar fundamentos teóricos, herramientas metodológicas y estrategias de evaluación aplicables a los contextos educativos.
“Nuestros docentes combinan la experiencia universitaria y la investigación con el ejercicio de la docencia en colegios, lo que conecta la teoría y los métodos del Diplomado con la realidad concreta de las aulas”, destaca el director del programa.
Además, durante el diplomado, los participantes desarrollan materiales que pueden utilizar en su propio quehacer docente.
De esta manera, la formación conecta los conocimientos académicos con las necesidades concretas de quienes trabajan en el ámbito educativo.