La implantología requiere de planificación rigurosa, toma de decisiones fundamentada y un manejo integral del paciente. El Diplomado Teórico-Clínico en Cirugía para Implantes de la Universidad Andrés Bello (UNAB) responde a estos desafíos con una propuesta formativa que integra biología, evidencia científica y práctica clínica real.
El especialista advierte que muchos odontólogos dominan los pasos quirúrgicos, pero presentan brechas en aspectos estratégicos del tratamiento.

“Es fundamental estandarizar la técnica y trabajar con seguridad: desde la bioseguridad y el control del campo operatorio hasta el manejo de tejidos y la prevención de complicaciones”, asegura Iván Godoy Böhm, director del programa en la sede Viña del Mar.
En este contexto, el diplomado adopta un enfoque teórico–clínico que no se limita a protocolos rígidos:
“No se queda en ‘recetas’, sino que busca que el alumno entienda la biología, el porqué de cada decisión y lo pueda llevar a casos reales. La idea es que salga con una forma de trabajar más ordenada, segura y predecible”.
Entre los aprendizajes centrales del Diplomado Teórico-Clínico en Cirugía para Implantes destacan:
“Queremos que los estudiantes sepan anticiparse a los problemas; y cuando ocurren, tengan claridad de qué hacer, cuándo observar, cuándo intervenir y cuándo derivar”.
La evolución de la implantología está estrechamente ligada a la tecnología. Sin embargo, el diplomado de la UNAB la incorpora desde una mirada crítica y aplicada.
“La abordamos como parte de un flujo de trabajo clínico, no solo como aprender a manejar un software. La tecnología se usa para lo que debe servir: mejorar precisión, seguridad y predictibilidad”.
El programa considera herramientas como:
El modelo teórico–clínico del diplomado se basa en discusión de casos, análisis de evidencia y resolución de problemas reales.
“La evidencia, si no se traduce en decisiones clínicas, pierde su razón de ser. El alumno aprende a justificar por qué elige una técnica y no otra, cómo evalúa riesgos y cómo actúa ante escenarios inesperados”.
Este enfoque permite que los profesionales:
“Buscamos que las y los profesionales salgan trabajando mejor: más ordenados, más seguros, con mejor criterio y con un enfoque basado en evidencia”, concluye Iván Godoy Böhm.