La gestión de la calidad y acreditación en salud se ha consolidado como un pilar fundamental para los establecimientos sanitarios en Chile. En ese contexto, el Diplomado en Gestión de la Calidad y Acreditación en Salud de la Universidad Andrés Bello (UNAB) entrega una formación integral para enfrentar los desafíos del sistema.

“Las organizaciones que trabajan en gestión de calidad mejoran los parámetros de seguridad de los pacientes, disminuyendo las complicaciones y los eventos adversos”, señala Reynaldo Gheza, director del Diplomado en Gestión de la Calidad y Acreditación en Salud.
A esto se suma el impacto en la eficiencia institucional y en la percepción de los usuarios.
“Se observa que las instituciones mejoran su eficiencia y la percepción que tienen tanto los clientes externos como internos en relación a las prestaciones entregadas”, agrega.
“Las instituciones desconocen cómo construir procesos y gestionar estos”, indica el director del programa.
En este escenario, la formación especializada cumple un rol clave al entregar herramientas concretas para abordar estos desafíos:
“El Diplomado entrega los conocimientos y práctica que permiten a los colaboradores adquirir herramientas para crear y ordenar procesos, gestionar la mejora continua y alcanzar la acreditación”, explica Gheza.
Entre las principales competencias se encuentran:
“Permite a los profesionales asumir las incertidumbres propias de los cambios en la normativa, entendiendo el cambio como un catalizador de la mejora continua”, destaca Gheza.
Lejos de ser objetivos opuestos, la eficiencia y la calidad son complementarias dentro de las organizaciones de salud.
El desarrollo de procesos bien diseñados permite:
“Al disminuir las fallas, es posible atender más con un uso eficiente de los recursos, lo que también incrementa la demanda y los ingresos”, agrega el director del Diplomado en Gestión de Calidad y Acreditación en Salud.
Reynaldo Gheza afirma que la especialización “permite implantar sistemas de gestión de calidad, disminuir riesgos, mejorar la competitividad y cumplir con los objetivos técnicos”.
Además, esta formación contribuye a:
“La formación en gestión de calidad permite a los profesionales mantenerse vigentes y proyectarse hacia cargos de mayor responsabilidad”, concluye Gheza.