El Diplomado en Innovación y Regeneración Turística de la Universidad Andrés Bello (UNAB) propone ir más allá del modelo tradicional de sostenibilidad, una nueva mirada para el turismo del futuro.
Según Pablo Rebolledo, director del programa, el sector enfrenta una “policrisis”: crisis climática, pérdida de biodiversidad, tensiones sociales y fragilidad institucional.
“El sector ya no se define por el número de llegadas, sino por su capacidad de gestionar responsablemente los territorios que lo sostienen”, asegura.
Entre los principales desafíos destacan:
“No se trata solo de conservar, sino de sanar y revitalizar”, afirma Rebolledo sobre la necesidad de generar impactos positivos.
Esto implica:

El Diplomado en Innovación y Regeneración Turística de la UNAB forma profesionales capaces de comprender el territorio como sistema vivo.
“La competencia central no es solo técnica, sino epistemológica: aprender a pensar el turismo desde la interdependencia ecológica, social y cultural”, señala Pablo Rebolledo.
Entre las principales competencias que impulsa y desarrolla el programa están:
En ese sentido, el perfil de egreso permite actuar en sector público, gestión de destinos, emprendimientos, academia y liderazgo comunitario.
“La innovación capaz de generar transformación real no es, en primer lugar, tecnológica, sino paradigmática”, afirma el director del Diplomado en Innovación y Regeneración Turística.
La transformación es en tres dimensiones clave:
“No se trata de gestionar mejor la masificación, sino de redefinir el propósito del turismo”, agrega.
El programa forma personas reflexivas y críticas que cuestionan el modelo convencional.
“No formamos especialistas en una técnica aislada, sino agentes capaces de integrar ecología, gobernanza, diseño y planificación territorial en una propuesta coherente”.