17 Mayo 2026

Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico: el enfoque que busca humanizar el cuidado del cáncer

Hoy, el abordaje del cáncer incluye aspectos como el descanso, la alimentación, la actividad física, que permiten mejorar la calidad de vida de las personas con ese diagnóstico. En ese escenario, el Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) busca entregar herramientas actualizadas y aplicables para una atención más humana, ética e integral.

Lo que debes saber del Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico

  • Modalidad: onlines
  • Duración: 6 meses
  • Plan de estudios: 8 asignaturas teóricas, prácticas y trabajo autónomo.
  • Dirigido a: quienes posean el grado de licenciados y/o profesionales titulados de las carreras tales como medicina, enfermería, nutrición, matronería, kinesiología, psicología, química y farmacia, tecnología médica, terapia ocupacional y fonoaudiología.

¿Por qué la medicina del estilo de vida es clave en oncología?

Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico: el enfoque que busca humanizar el cuidado del cáncer

“La medicina del estilo de vida es relevante en oncología porque nos interpela a mirar una o muchas dimensiones que durante mucho tiempo quedó invisibilizada en la atención clínica”, explica Daniela Rojas, docente del Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico.

La académica enfatiza que el cáncer no puede abordarse únicamente desde la lógica de la responsabilidad individual, ya que existen múltiples factores que condicionan la posibilidad real de sostener hábitos saludables.

Entre los factores destacan:

  • Fatiga asociada a tratamientos oncológicos.
  • Dolor y miedo durante el proceso terapéutico.
  • Falta de redes de apoyo.
  • Precariedad laboral o económica.
  • Dificultades de acceso a centros de salud.

“La medicina del estilo de vida en oncología tiene valor cuando se entiende como una herramienta situada de cuidado, no como una nueva exigencia moral para el o la paciente”, señala Rojas.

¿Qué competencias entrega el Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico?

De acuerdo con la académica, una de las principales competencias es aprender a evaluar integralmente la situación de las personas, considerando:

  • El momento del proceso oncológico en que se encuentran.
  • Los síntomas y efectos secundarios presentes.
  • Los recursos y apoyos disponibles.
  • Sus miedos, dificultades y necesidades concretas.

“En cáncer, la forma en que nos vinculamos con nuestros pacientes, desde el saludo hasta la entrega de una recomendación, puede marcar toda la diferencia”, afirma Daniela Rojas.

La docente agrega que las recomendaciones relacionadas con alimentación, ejercicio o manejo del estrés deben comunicarse con escucha activa, empatía y compasión, evitando transformarse en una carga adicional para quienes enfrentan la enfermedad.

Un cuerpo docente interdisciplinario y conectado con la realidad clínica

“La oncología necesita esa conversación. Un paciente no vive su alimentación separada de su estado emocional, ni su actividad física separada de la fatiga”, comenta.

El claustro académico integra experiencia clínica y académica, permitiendo abordar de forma integral:

  • Tratamientos y efectos secundarios.
  • Calidad de vida y funcionalidad.
  • Salud mental y apoyo psicosocial.
  • Adherencia terapéutica.
  • Desinformación y discursos poco rigurosos sobre salud.

Formación basada en evidencia y aplicable en la práctica clínica

Uno de los sellos del Diplomado en Medicina del Estilo de Vida en el Paciente Oncológico es la articulación entre conocimiento académico y experiencia clínica.

“La pregunta clínica no es solo qué sería ideal recomendar, sino qué es pertinente, oportuno, comprensible y posible para esa persona”, explica Daniela Rojas.

La académica añade que muchas veces las principales barreras para el cuidado no están en los pacientes, sino en factores estructurales como:

  • La falta de acceso.
  • La fragmentación del sistema de salud.
  • La ausencia de redes de apoyo.
  • Las desigualdades sociales y económicas.

¿Qué diferencia a este diplomado de otras alternativas de formación?

Para Daniela Rojas, el principal valor diferencial del programa de la UNAB en abordar la medicina del estilo de vida desde las particularidades y complejidades del paciente oncológico.

“No es lo mismo hablar de hábitos saludables en población general que hacerlo con una persona que ha atravesado cirugía, quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia o inmunoterapia”, sostiene.

En ese contexto, el diplomado busca formar profesionales capaces de:

  • Entregar recomendaciones basadas en evidencia.
  • Comunicar de manera ética y cuidadosa.
  • Comprender el contexto biopsicosocial del paciente.
  • Favorecer un cuidado integral y humanizado.

“En cáncer, cuidar también significa no aumentar la carga moral de los pacientes y no convertir la salud en una nueva prueba social de mérito personal”, concluye Rojas.