Francesca Ibarra, tecnóloga médica con más de diez años de experiencia, comparte su testimonio de cómo el Diplomado en Resonancia Magnética, Bases Físicas y Teóricas de la Universidad Andrés Bello (UNAB) ha fortalecido sus conocimientos y su proyección profesional.
La especialización en resonancia magnética se ha convertido en una herramienta relevante para los profesionales de la Imagenología, especialmente frente a los constantes avances tecnológicos y científicos del sector.
«La resonancia magnética siempre me ha parecido una modalidad fascinante, tanto por la complejidad de sus fundamentos físicos como por su capacidad para entregar información diagnóstica de gran valor sin utilizar radiación ionizante», explica Ibarra.

Para Francesca Ibarra, uno de los principales desafíos de los profesionales de la Imagenología es mantenerse actualizados frente a la evolución tecnológica.
En este contexto, identifica distintos aspectos que requieren una actualización permanente:
«La actualización permanente es indispensable. Nos permite tomar decisiones técnicas fundamentadas, adaptarnos a los cambios y contribuir a exámenes de mayor calidad, manteniendo siempre al paciente en el centro de nuestra atención», sostiene.
Durante su formación, ha logrado comprender con mayor detalle los procesos que permiten generar imágenes diagnósticas, relacionando estos conocimientos con las decisiones técnicas que se adoptan durante un examen.
«Considero que uno de los mayores aportes del diplomado es precisamente comprender el porqué de cada proceso, y no limitarse únicamente a ejecutar protocolos», afirma.
Asimismo, explica que este conocimiento permite analizar con mayor criterio los parámetros de adquisición, identificar las causas de los artefactos y comprender cómo optimizar la calidad de las imágenes.
«La especialización permite comprender que la calidad de un examen no depende exclusivamente de la tecnología disponible, sino también del conocimiento, el criterio técnico y la capacidad de adaptación del profesional que lo realiza», señala la estudiante de Diplomado en Resonancia Magnética, Bases Físicas y Teóricas.
En este sentido, destaca que una formación sólida puede contribuir a optimizar protocolos, reducir artefactos y utilizar de manera más eficiente los recursos tecnológicos.
«Desde mi perspectiva, la excelencia en Imagenología surge de la combinación entre conocimiento científico, experiencia clínica, responsabilidad profesional y una atención humana, respetuosa y centrada en cada persona», agrega.
Con más de diez años de trayectoria en Imagenología y Física Médica, Francesca Ibarra considera que el diplomado ha complementado su experiencia clínica con una comprensión más profunda de los principios científicos de la resonancia magnética.
«Quiero continuar aprendiendo, adquirir experiencia en esta modalidad y enfrentar nuevos desafíos que me permitan consolidar mi formación y contribuir al desarrollo de una Imagenología cada vez más precisa, segura y de calidad», expresa.
Para la estudiante, su paso por la UNAB representa una nueva etapa en un proceso de aprendizaje permanente, donde el conocimiento científico y la experiencia clínica se complementan para enfrentar los desafíos de la profesión.
«Elegir especializarse es apostar por el crecimiento, la excelencia y el compromiso con nuestros pacientes», concluye.