27 Octubre 2026

Dr. José Navarrete analiza las pérdidas del Fondo E y los desafíos para los ahorros previsionales

Quienes revisaron sus cartolas previsionales durante las últimas semanas se encontraron con un escenario complejo. Entre enero y septiembre, el Fondo E registró una caída real de 10,39%, una cifra cercana al retroceso de 13,11% que acumuló durante todo 2021. En el mismo período, el Fondo D, donde se concentra una parte importante de quienes están próximos a la edad de retiro, retrocedió 6,38%.

En una columna publicada el 21 de octubre de 2026 en El Líder de San Antonio, el Dr. José Navarrete, director del Magíster en Tributación de la Universidad Andrés Bello, analiza las razones detrás de este desempeño y plantea qué decisiones conviene considerar ante las pérdidas de los ahorros previsionales, así como cuáles sería preferible evitar.

El escenario internacional detrás de las pérdidas

Uno de los elementos abordados por Navarrete son los contratos de derivados financieros conocidos como swaps de tasas, que las administradoras de fondos de pensiones suscribieron con grandes bancos internacionales. Mediante estas operaciones, las AFP se comprometían a pagar una tasa variable y recibir una tasa fija, ambas vinculadas a los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

El académico explica que esta estrategia generaba ganancias cuando las tasas bajaban y pérdidas cuando subían. De hecho, hace un año el saldo de estas operaciones era positivo en aproximadamente US$1.400 millones. Sin embargo, entre enero y septiembre de este año, las pérdidas en el valor de estos contratos alcanzaron cerca de US$7.700 millones.

Entre los factores que incidieron en este cambio, Navarrete menciona la inflación asociada a la guerra en Irán, el creciente endeudamiento fiscal estadounidense y las decisiones de la Reserva Federal, que impulsaron las tasas de interés al alza.

Los límites establecidos por la Superintendencia de Pensiones

La columna también aborda las medidas adoptadas por la Superintendencia de Pensiones frente a los riesgos de estas operaciones. El organismo estableció nuevos límites que entran plenamente en vigor en noviembre. Para el Fondo E, fijó una pérdida máxima de 2% frente a escenarios de estrés, entre ellos uno que contempla un alza de 0,4 puntos porcentuales en las tasas de interés. El incremento efectivo durante el período analizado fue de 1,11 puntos porcentuales.

Para ajustarse a estas exigencias, las administradoras comenzaron a cerrar posiciones antes de tiempo. Según explica Navarrete, este proceso hace definitiva una parte de las pérdidas que hasta entonces tenían un carácter contable.

Frente a este escenario, el académico advierte sobre una reacción que puede resultar perjudicial para los afiliados: cambiarse de fondo después de una caída. Esta decisión puede materializar las pérdidas y dejar a las personas fuera de una eventual recuperación, como también ha advertido la propia Superintendencia de Pensiones.

Qué alternativas evaluar antes de jubilar

Para quienes están próximos a pensionarse, Navarrete plantea que continuar trabajando algunos meses puede ser una alternativa razonable para buscar una recuperación. Cumplir la edad legal de jubilación no obliga a pensionarse de inmediato y cada mes adicional de trabajo permite aumentar el ahorro y reducir el período que este deberá financiar.

El académico también llama a considerar otro efecto de las tasas de interés elevadas. Aunque estas perjudicaron el valor de los fondos, también mejoran los montos que ofrecen las rentas vitalicias por cada peso ahorrado.

Por esta razón, recomienda solicitar ofertas a través del Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión y compararlas con la alternativa del retiro programado antes de tomar una decisión.

La estabilidad como expectativa del Fondo E

En su columna, Navarrete cuestiona que las pérdidas se reduzcan a una simple «valorización económica», como las ha descrito el gremio. Si bien reconoce que parte del valor podría recuperarse si las tasas retroceden, plantea que quienes eligieron el Fondo E buscaban estabilidad para sus ahorros y no exposición a la política monetaria de otro país.

Su análisis pone el foco en las consecuencias que los movimientos de los mercados internacionales pueden tener sobre los ahorros previsionales, especialmente para quienes se encuentran cerca de la jubilación y deben evaluar cómo financiar sus futuras pensiones.