La Pasantía Internacional en Educación Socioemocional de la Universidad Andrés Bello (UNAB) entrega herramientas prácticas para fortalecer la convivencia, el liderazgo emocional y el bienestar en comunidades educativas, en alianza con la Universidad de Santiago de Compostela.

Según Nicolás Torres, director de la Pasantía Internacional en Educación Socioemocional, hoy las escuelas y comunidades educativas deben responder a fenómenos como la ansiedad, la hiperconectividad, la violencia escolar y el desgaste emocional.
“Hoy la educación enfrenta uno de sus mayores desafíos: formar personas emocionalmente equilibradas en un contexto marcado por la ansiedad, la hiperconectividad, la violencia escolar, la baja tolerancia a la frustración y el desgaste emocional de las comunidades educativas”, afirma el académico.
En ese sentido, explica que la educación socioemocional dejó de ser un complemento y pasó a ser una necesidad urgente para el desarrollo integral de estudiantes y comunidades.
“Un estudiante que aprende a reconocer sus emociones, regular sus impulsos, comunicarse de manera efectiva y desarrollar empatía, no solo mejora su bienestar, sino también sus aprendizajes académicos y sus vínculos sociales”, agrega.
“Esta pasantía no es solo un curso: es una experiencia internacional transformadora que conecta teoría, práctica y vivencias reales en contextos educativos de alto impacto”, destaca Nicolás Torres.
Además, el programa integra contenidos vinculados a:
La experiencia también incorpora una mirada comparada internacional, permitiendo conocer modelos europeos exitosos y adaptarlos a las necesidades de los establecimientos educacionales chilenos.
La Pasantía Internacional en Educación Socioemocional entrega herramientas prácticas y transferibles para fortalecer el bienestar emocional y la convivencia escolar.
Entre las competencias y estrategias que desarrollan los participantes están:
“La gran diferencia es que cada contenido está orientado a la realidad práctica de los establecimientos educacionales, permitiendo que los participantes regresen con estrategias listas para implementar de manera inmediata”, explica Torres.
“Muchas escuelas observan altos niveles de ansiedad, estrés, frustración, conflictos interpersonales y desgaste emocional tanto en estudiantes como en docentes”, señala el director de la pasantía.
A ello se suma la necesidad de reconstruir vínculos y fortalecer el sentido de pertenencia dentro de las instituciones educativas.
“Hoy resulta fundamental avanzar hacia modelos educativos más humanos, integrales y emocionalmente conscientes, donde el bienestar deje de ser un discurso y se convierta en una práctica institucional concreta”, enfatiza.
Quienes participan en esta pasantía desarrollan competencias para impulsar procesos de transformación educativa y bienestar institucional.
Entre ellas destacan:
“Estas competencias permiten que los participantes se conviertan en agentes de cambio dentro de sus instituciones, impulsando comunidades más saludables, resilientes y preparadas para los desafíos educativos del presente y del futuro”, concluye Nicolás Torres.