La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en la imagenología oral y maxilofacial está optimizando tiempos de análisis y apoyando la detección precoz de patologías complejas. En este escenario, la Especialización en Imagenología Oral y Maxilofacial de la Universidad Andrés Bello (UNAB) se posiciona como un programa clave para formar especialistas capaces de integrar críticamente la tecnología al diagnóstico clínico.
Desde la experiencia clínica, la inteligencia artificial ya está generando cambios concretos en la imagenología oral y maxilofacial, especialmente como herramienta de apoyo al diagnóstico.
“Hoy la inteligencia artificial ya está teniendo un impacto real y positivo en la imagenología oral y maxilofacial. Actúa como una herramienta de apoyo al diagnóstico, ayudando al especialista a detectar patrones, estructuras anatómicas y posibles alteraciones con mayor rapidez y consistencia”, señala Marcela Torrealba, directora del programa.
Entre sus principales aportes destacan:
“La inteligencia artificial no comprende el contexto clínico, la historia del paciente ni la complejidad biológica de cada caso. La decisión diagnóstica final es —y seguirá siendo— responsabilidad del especialista formado en imagenología. Podríamos decir que la IA es un ‘copiloto’”.
Desde la mirada formativa, la Especialización en Imagenología Oral y Maxilofacial busca que sus estudiantes desarrollen una comprensión crítica y aplicada de la inteligencia artificial, más que un enfoque meramente técnico.
El programa apunta a que las y los especialistas sean capaces de:
“En la UNAB formamos imagenólogos que no solo usan tecnología, sino que saben cuándo confiar en ella y cuándo cuestionarla”, enfatiza Marcela Torrealba.
En la práctica clínica, la inteligencia artificial ha demostrado un alto potencial de apoyo en distintas áreas del diagnóstico oral y maxilofacial, especialmente aquellas que implican una alta carga visual y riesgo de error.
Entre sus principales aplicaciones destacan:
“Esto se traduce en diagnósticos más oportunos y en una mayor seguridad para el paciente, siempre bajo la supervisión del especialista”, explica la directora del programa.
El uso de inteligencia artificial en imagenología plantea desafíos éticos y clínicos que la Especialización en Imagenología Oral y Maxilofacial aborda de manera transversal.
“La responsabilidad diagnóstica nunca se delega a la inteligencia artificial. Justamente nuestros conocimientos, criterio y ojo entrenado son lo que aportamos al equipo interdisciplinario, previniendo una gran cantidad de errores en los pacientes”, afirma Torrealba.
Durante la formación, las y los estudiantes trabajan temas como:
De cara al futuro, la inteligencia artificial se proyecta como una herramienta cada vez más integrada al trabajo cotidiano del imagenólogo, bajo un modelo de colaboración humano–tecnológica.

“Lejos de disminuir el campo laboral, la IA aumenta la necesidad de especialistas bien formados, capaces de interpretar, validar y contextualizar la información que estas herramientas entregan”, sostiene la directora.
En este contexto, la UNAB prepara a sus especialistas para liderar estos procesos de cambio, con una sólida formación clínica, ética y actualizada, alineada con el dinamismo de la disciplina y los avances internacionales.
“No nos hemos quedado estancados; nos estamos moviendo junto con el desarrollo de la especialidad, participando activamente en eventos internacionales y formando profesionales capaces de aprovechar la tecnología en beneficio del paciente y del sistema de salud”, concluye Torrealba.