El diagnóstico oportuno, la incorporación de nuevas tecnologías y la relación entre salud periodontal y salud general están transformando esta área de la odontología. El Programa de Especialización en Periodoncia de la Universidad Andrés Bello (UNAB) entrega una formación clínica y científica sólida que permita a los especialistas tomar decisiones sustentadas en evidencia.
“Uno de los principales desafíos es lograr un diagnóstico oportuno y un tratamiento personalizado de enfermedades que, en muchas ocasiones, progresan de manera silenciosa hasta provocar la pérdida dentaria”, explica Mariely Navarrete, directora del Programa de Especialización en Periodoncia.
A ello se suma el abordaje de las secuelas funcionales y estéticas que pueden producir estas patologías. Por esta razón, sostiene Navarrete, se requieren especialistas capaces de “ofrecer tratamientos de alta calidad centrados en las necesidades de cada paciente”.
Según explica la directora, actualmente se reconoce una estrecha relación entre la salud periodontal y enfermedades sistémicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunas condiciones del embarazo.
Este conocimiento ha impulsado una medicina periodontal personalizada, en la que el tratamiento considera tanto el perfil sistémico como los factores de riesgo de cada persona.
“La práctica clínica ha evolucionado hacia un enfoque integral e interdisciplinario, en el que el periodoncista trabaja coordinadamente con otros profesionales de la salud para contribuir al bienestar general del paciente”, señala Navarrete.

Entre las tecnologías que menciona la académica se encuentran el ultrasonido de última generación, el láser, el electrobisturí y los concentrados plaquetarios, recursos que permiten optimizar procedimientos y favorecer una mejor cicatrización.
Sin embargo, para la directora del programa, la incorporación de tecnología debe estar acompañada por la capacidad de utilizarla con criterio clínico y científico.
“El verdadero avance es formar especialistas capaces de integrar estas herramientas con una odontología basada en la evidencia”, afirma.
El Programa de Especialización en Periodoncia de la UNAB incorpora metodologías como la simulación clínica con pacientes simulados, orientada a fortalecer la toma de decisiones, el manejo psicoconductual y la seguridad del futuro especialista antes de enfrentarse a escenarios clínicos complejos.
La periodoncia mantiene una estrecha relación con otras áreas de la odontología, entre ellas la implantología, la rehabilitación oral y la estética.
“Un periodoncista debe comprender no solo la enfermedad periodontal, sino también cómo esta influye en la rehabilitación oral, la implantología y la estética”, explica Navarrete.
Esta perspectiva permite desarrollar tratamientos más predecibles, funcionales y armónicos, además de favorecer una atención centrada en la persona y mejores resultados clínicos a largo plazo.
Su propuesta integra formación basada en evidencia científica, tecnologías actuales y una atención centrada en la persona, que incluye también el manejo de pacientes con necesidades especiales.
“Nuestro programa forma especialistas con excelencia clínica, pensamiento crítico y un fuerte compromiso ético”, destaca Navarrete.
El objetivo es preparar profesionales capaces de liderar equipos clínicos, generar conocimiento y responder a los desafíos que plantea una odontología en permanente evolución.
Para los cirujanos dentistas que buscan continuar su formación, la periodoncia ofrece posibilidades de desarrollo en los ámbitos clínico, académico y de investigación, junto con una creciente integración con la implantología y otras especialidades odontológicas.
“Quienes optan por este camino tienen la oportunidad de mejorar significativamente la salud oral y la calidad de vida de sus pacientes, liderando una disciplina en constante evolución”, concluye Mariely Navarrete.