El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la transformación digital exigen profesionales capaces de liderar equipos, gestionar recursos y promover mejoras que impacten directamente en la calidad de vida de las comunidades. En ese contexto, el Diplomado en Gestión Aplicada a la Atención Primaria en Salud de la Universidad Andrés Bello (UNAB) fortalece competencias para una atención más eficiente, integrada y centrada en las personas.
“Fortalecer estas competencias significa entregar herramientas para transformar la atención de salud desde los territorios, contribuyendo a servicios más oportunos, eficientes, integrados y centrados en las personas”, explica Javiera Cataldo, directora del Diplomado en Gestión Aplicada a la Atención Primaria.
Además, destaca que una gestión efectiva permite liderar equipos, optimizar recursos, coordinar redes asistenciales y tomar decisiones basadas en evidencia, generando un impacto positivo tanto en los usuarios como en las comunidades.
Los estudiantes desarrollan competencias orientadas a enfrentar los desafíos de los establecimientos de salud desde una perspectiva práctica y estratégica:
Según Cataldo, estas herramientas permiten que los participantes “sean capaces de implementar soluciones concretas y sostenibles en sus propios contextos laborales”.

El aumento de las enfermedades crónicas, la necesidad de fortalecer la continuidad de la atención y la incorporación de nuevas tecnologías son algunos de los principales retos para la APS.
Frente a este escenario, el Diplomado en Gestión Aplicada a la Atención Primaria entrega herramientas para analizar necesidades territoriales, utilizar información para la toma de decisiones y diseñar estrategias de mejora adaptadas a cada contexto.
“Los estudiantes aprenden a analizar necesidades territoriales, utilizar información para la toma de decisiones y diseñar estrategias de mejora que respondan a los nuevos escenarios sanitarios”, señala la directora.
“Los equipos necesitan líderes capaces de movilizar voluntades, generar una visión compartida y promover entornos de trabajo colaborativos”, afirma Cataldo.
A su vez, la gestión estratégica permite planificar, priorizar y evaluar acciones alineadas con los objetivos sanitarios. Cuando ambas dimensiones se integran, se favorece una mejor coordinación de la red de salud y una implementación más efectiva de modelos de atención centrados en las personas.
Uno de los principales atributos del Diplomado en Gestión Aplicada a la Atención Primaria en Salud de la UNAB es su enfoque práctico y vinculado directamente a la realidad de los servicios de salud.
El programa integra tres áreas fundamentales para el futuro de la APS:
“Esto se complementa con una mirada estratégica, actualizada y alineada con los desafíos del sistema de salud chileno y las tendencias internacionales en APS”, destaca la académica.
Los estudiantes adquieren competencias para coordinar equipos, liderar proyectos e impulsar mejoras organizacionales que contribuyan al fortalecimiento de los servicios de salud.
“Cada mejora implementada, cada proceso optimizado y cada decisión basada en evidencia tiene el potencial de impactar positivamente en la calidad de vida de usuarios, familias y comunidades”, concluye Cataldo.