02 Abril 2026

Gestión de riesgos y adaptación climática: el desafío estratégico que enfrentan empresas en Chile

En un escenario marcado por eventos extremos, nuevas regulaciones y exigencias internacionales, contar con profesionales especializados ya no es opcional, sino clave para la sostenibilidad. Una formación de la que se hace cargo el Diplomado Gestión de Riesgos y Adaptación Climática Corporativa y Territorial de la Universidad Andrés Bello (UNAB). Conoce más sobre este programa.

Lo que debes saber del Diplomado Gestión de Riesgos y Adaptación Climática Corporativa y Territorial

  • Modalidad: online
  • Duración: 4 meses
  • Plan de estudios: 4 asignaturas teóricas y prácticas, repartidas en 172 horas pedagógicas.
  • Dirigido a: Profesionales y licenciados de áreas como ingeniería, ciencias ambientales, economía, administración, arquitectura, planificación territorial, políticas públicas y disciplinas afines.

¿Cuáles son los principales riesgos asociados al cambio climático en Chile?

Gestión de riesgos y adaptación climática: el desafío estratégico que enfrentan empresas en Chile

Actualmente, los riesgos climáticos se dividen en dos: físicos y de transición.

Por una parte, Chile enfrenta impactos directos cada vez más evidentes. “Ya estamos sufriendo riesgos físicos tangibles, como la megasequía, el aumento de incendios forestales y eventos climáticos extremos que interrumpen operaciones e infraestructura”, explica Claudia Santibáñez, directora del programa.

Por otra, emergen con fuerza los riesgos de transición, vinculados a nuevas exigencias regulatorias y de mercado. “Las nuevas normativas y estándares internacionales obligan a las empresas a avanzar hacia una economía baja en

¿Por qué es clave integrar la adaptación climática en la estrategia organizacional?

El cambio climático hoy impacta directamente en la viabilidad financiera de las organizaciones. Por eso, Santibáñez señala que “incorporar la gestión de riesgos climáticos ya no es una opción de responsabilidad social, sino una exigencia para mantener la competitividad”.

En este escenario, integrar la adaptación climática permite:

  • Asegurar continuidad operacional
  • Anticiparse a regulaciones
  • Optimizar recursos
  • Detectar nuevas oportunidades de negocio

“Planificar con una mirada climática es la única forma de garantizar la viabilidad económica en el siglo XXI”, enfatiza.

¿Qué competencias desarrolla el diplomado en gestión de riesgos y adaptación climática?

El Diplomado Gestión de Riesgos y Adaptación Climática Corporativa y Territorial de la UNAB busca formar profesionales capaces de conectar la ciencia climática con la toma de decisiones estratégicas.

Entre las principales competencias destacan:

  • Capacidad analítica y diagnóstica

Permite identificar y cuantificar riesgos climáticos con base en evidencia científica.

  • Dominio técnico y normativo

Incluye el manejo de estándares internacionales como TCFD e ISSB, además de regulación nacional y mercados de carbono.

  • Visión estratégica y liderazgo

Apunta a diseñar e implementar planes de adaptación, transformando la incertidumbre en oportunidades.

“Queremos que los profesionales no solo entiendan el problema, sino que sepan gestionarlo y convertirlo en valor para las organizaciones”, señala Santibáñez .

¿Cómo se articula el sector público, privado y las comunidades en la gestión climática?

“El cambio climático no respeta límites. Un riesgo operativo está ligado a la vulnerabilidad del territorio y sus comunidades”, explica la directora del diplomado.

Por ello, el programa aborda:

  • La conexión entre planificación pública y estrategia empresarial
  • La integración de planes regionales y comunales de cambio climático
  • La articulación con comunidades locales

“Formamos articuladores estratégicos que fortalecen a todos los actores del territorio”, agrega.

¿Cómo aporta este diplomado a la toma de decisiones y la resiliencia?

“El diplomado entrega herramientas para pasar de decisiones intuitivas a decisiones basadas en ciencia y métricas claras”, destaca Santibáñez .

Esto permite:

  • Anticipar escenarios climáticos
  • Evaluar inversiones bajo criterios ESG
  • Reducir riesgos operacionales
  • Fortalecer la resiliencia territorial

“Transformamos la presión regulatoria en una ventaja competitiva real”, concluye.