La productividad, la adopción tecnológica, el uso estratégico de los datos y la sostenibilidad son desafíos que se cruzan dentro de las organizaciones. Para Carlos Rey, director del Magíster en Ingeniería Industrial de la Universidad Andrés Bello (UNAB), este escenario exige profesionales capaces de comprender problemas complejos y resultados concretos.

“Las organizaciones enfrentan desafíos cada vez más interrelacionados: aumentar su productividad, incorporar nuevas tecnologías, aprovechar los datos, responder a la incertidumbre de los mercados y de las cadenas de suministro, gestionar proyectos de transformación, innovar y avanzar hacia modelos de operación sostenibles”, asegura Carlos Rey, director del Magíster en Ingeniería Industrial.
El programa busca responder a ese contexto mediante una formación que combina habilidades estratégicas, analíticas y de gestión.
Según Rey, los estudiantes fortalecen capacidades para identificar oportunidades de mejora, analizar datos y sistemas complejos, optimizar procesos, evaluar escenarios, gestionar proyectos y tomar decisiones fundamentadas.
“Desarrolla una combinación de habilidades estratégicas, analíticas y de gestión que permite abordar estos desafíos de manera integral.”
La propuesta académica oficial se organiza en dos líneas de desarrollo:
La transformación digital no se limita a sumar tecnología. Requiere rediseñar procesos, aprovechar la información disponible y desarrollar una cultura organizacional con capacidad de aprendizaje y adaptación.
“El Magíster en Ingeniería Industrial prepara a sus estudiantes para liderar estos procesos mediante el desarrollo de habilidades analíticas, tecnológicas, estratégicas y de liderazgo”, afirma Rey.
Esta combinación permite diagnosticar y optimizar procesos, transformar datos en información útil, gestionar proyectos, evaluar resultados y coordinar equipos interdisciplinarios. El propósito es articular tecnología, personas y procesos en soluciones que promuevan la innovación y la mejora continua.
Durante su trayectoria formativa, el estudiante fortalece competencias que amplían su capacidad para asumir responsabilidades de mayor alcance:
El magíster articula estas herramientas como partes de un mismo proceso: identificar problemas, diseñar soluciones e implementarlas.
“Esta formación integrada permite que los estudiantes conecten el análisis técnico con la ejecución estratégica, desarrollando la capacidad de diagnosticar situaciones, modelar escenarios, gestionar riesgos y medir resultados”, añade Carlos Rey.
En vez de tratar el análisis, el diseño y la implementación como ámbitos aislados, el programa los desarrolla como componentes de una misma capacidad profesional, con énfasis en decisiones aplicables y resultados concretos.
“Se diferencia por ofrecer una formación articulada, en la que el análisis de problemas, el diseño de soluciones y su implementación se desarrollan como partes de una misma capacidad profesional”, agrega el director del programa.
Además, contempla tres diplomados intermedios optativos:
El programa también ofrece acceso a certificaciones internacionales que acreditar competencias específicas y fortalecer el perfil profesional.
El magíster está orientado a profesionales de la ingeniería y áreas afines que buscan superar una mirada exclusivamente técnica, fortalecer sus capacidades de gestión y asumir responsabilidades de mayor alcance.
“Tras obtener el grado, los egresados pueden proyectarse hacia cargos de jefatura y dirección, liderar áreas de operaciones y cadenas de suministro, gestionar proyectos de transformación, desempeñarse en inteligencia de negocios, mejora de procesos, planificación estratégica, innovación o consultoría, así como impulsar iniciativas propias”, concluye Carlos Rey.