En un contexto marcado por cambios legislativos, avances tecnológicos y mayor exigencia profesional, el Magíster en Derecho Penal y Procesal Penal de la Universidad Andrés Bello (UNAB) se posiciona como una alternativa de especialización fundamental frente a los actuales desafíos del sistema de justicia penal.
“Los constantes cambios legislativos obligan a una actualización permanente y dificultan la consolidación de criterios estables”, señala Consuelo Murillo, Doctora en Derecho, directora del Magíster en Derecho Penal y Procesal Penal.

A esto se suma el creciente desarrollo jurisprudencial, el que exige a los profesionales mantenerse en permanente seguimiento de los criterios de los tribunales.
Además, la irrupción de nuevas tecnologías ha transformado el ejercicio jurídico. “Hoy no basta con el manejo dogmático, sino que se requieren abogados con mayor capacidad de análisis crítico”, advierte.
El contexto profesional también ha cambiado. La alta competitividad hace que la formación de postgrado sea cada vez más necesaria. “Ya no basta con el pregrado para ejercer en materia penal con solvencia”, afirma.
El Magíster en Derecho Penal y Procesal Penal de la UNAB está diseñado precisamente para enfrentar estos desafíos. Se trata de un programa de carácter profesional que combina actualización teórica con aplicación práctica.
El programa integra de manera sistemática:
Este enfoque permite desarrollar habilidades clave para la defensa, tramitación y asesoría en materia penal.
Asimismo, el magíster apunta a fortalecer:
El programa presenta características diferenciadoras que lo posicionan dentro de la oferta académica en Chile.
Su modalidad que combina presencialidad y flexibilidad:
Esto permite mantener la experiencia de aula, sin limitar el acceso.
Además, el programa:
“Combina académicos investigadores con jueces y litigantes reconocidos en la plaza”, destaca la directora.
El programa está orientado a abogados con distintos niveles de experiencia, lo que enriquece el proceso formativo.
Por una parte, participan:
Por otra, también se integran:
Esta diversidad genera una comunidad de aprendizaje dinámica. “Les permite llevar sus carreras profesionales a otro nivel”, concluye la doctora Murillo.