La primera infancia representa un periodo clave para el desarrollo de la salud bucal. Por eso, el Diplomado en Odontopediatría de la Primera Infancia de la Universidad Andrés Bello (UNAB) forma profesionales para prevenir, diagnosticar y tratar oportunamente los problemas de salud oral desde los primeros años de vida.

Una atención odontológica oportuna e integral permite detectar tempranamente factores de riesgo, prevenir la caries de la primera infancia e identificar alteraciones del crecimiento, desarrollo y oclusión.
Sin embargo, el impacto de una atención temprana no se limita al diagnóstico o tratamiento de patologías.
“El abordaje no debe centrarse únicamente en tratar enfermedades, sino en promover salud, generar hábitos de autocuidado y construir experiencias odontológicas positivas desde los primeros años de vida”, explica Alejandra Zamora, directora del Diplomado en Odontopediatría de la Primera Infancia, sede Viña del Mar.
La directora del programa identifica como desafío: la necesidad de contar con conocimientos y habilidades específicas para trabajar con este grupo etario.
Entre los principales desafíos de la atención odontológica durante esta etapa se encuentran:
Para responder a estas necesidades, el diplomado contempla una formación teórico-práctica orientada al desarrollo de competencias para realizar evaluaciones clínicas integrales, reconocer factores de riesgo y manejar la conducta mediante estrategias comunicacionales y psicológicas.
Los estudiantes desarrollan competencias para sistematizar la evaluación integral a través de exámenes extraorales e intraorales y aplicar protocolos de evaluación y análisis de riesgo.
Estas herramientas permiten avanzar en la detección precoz de:
El diplomado también aborda el diseño e implementación de estrategias de promoción y prevención de la salud oral a nivel individual y comunitario, junto con la derivación oportuna a otros profesionales de la salud cuando la situación clínica lo requiera.
En la odontopediatría de primera infancia, el paciente no puede ser abordado de manera aislada de su entorno. Padres y cuidadores tienen una participación directa en la adquisición de hábitos de higiene, alimentación y autocuidado.
“En la primera infancia, la salud oral del niño está estrechamente relacionada con su entorno familiar”, enfatiza Zamora.
El enfoque del Diplomado en Odontopediatría de la Primera Infancia considera además la corresponsabilidad entre la familia, la escuela y la comunidad, promoviendo un trabajo intersectorial e interdisciplinario.
Uno de los principales elementos diferenciadores del programa es precisamente su foco en la primera infancia y la comprensión integral del niño y su entorno.
A esto se suma una modalidad blended, que combina formación online con actividades prácticas, con el objetivo de ofrecer una experiencia formativa práctica, actualizada y flexible.
“El sello UNAB de este diplomado es formar profesionales capaces de transformar la salud oral desde la primera infancia: integrando excelencia clínica, innovación, evidencia científica, humanización e inclusión, con una mirada centrada en el niño/a, su familia y su comunidad”, destaca Alejandra Zamora.
La formación busca fortalecer la práctica clínica mediante herramientas que permitan diagnosticar precozmente, evaluar riesgos, manejar la conducta infantil, prevenir enfermedades y planificar tratamientos de mínima intervención, abordando de manera integral tanto al paciente pediátrico como a su familia.
En definitiva, el programa apunta a avanzar hacia una preparación específica para las particularidades que presenta la atención odontológica durante los primeros años de vida.
Como sintetiza Zamora, el objetivo es que el profesional pase de “saber atender niños” a estar realmente preparado para comprender, prevenir, diagnosticar y tratar al niño en su primera infancia, incorporando también a su familia y entorno en este proceso.