El Diplomado en Turismo en Áreas Protegidas de la Universidad Andrés Bello (UNAB) busca entregar herramientas para planificar y gestionar el uso turístico de estos territorios, integrando conservación, manejo de visitantes, diseño de experiencias y gobernanza.
Lo que debes saber del Diplomado en Turismo en Áreas Protegidas
¿Cuáles son los principales desafíos del turismo en áreas protegidas?

“En Chile no tenemos un problema de sobreturismo generalizado, sino uno bien puntual. Son pocas áreas, en pocos meses del año, las que concentran casi toda la visitación, y ahí sí vemos senderos erosionados, fauna que se desplaza, servicios saturados”, explica Melissa Gutiérrez, directora del diplomado.
Actualmente existen tres grandes frentes que deben abordar quienes trabajan en este ámbito:
“El cambio climático ya está modificando cuándo y cómo se puede visitar un lugar”, afirma la directora. A ello se suma la dimensión social, porque “casi nunca el problema es solo ecológico; muchas veces la tensión real está en cómo el turismo se relaciona con las comunidades que viven en las puertas de entrada”, agrega la académica.
¿Qué conocimientos necesitan los profesionales que trabajan en áreas protegidas?
Entre las competencias que Gutiérrez considera indispensables se encuentran:
“No son módulos sueltos sino un recorrido que termina en una propuesta real para un territorio. Además sumamos una salida a terreno y conversaciones con expertos internacionales”, explica Gutiérrez sobre la composición del programa.
¿Cómo se puede compatibilizar la llegada de visitantes con la conservación?
“Los objetivos de conservación son los que definen el uso público, y no al revés. La pregunta no debería ser ‘¿cuánta gente puede entrar?’, sino ‘¿qué condiciones queremos mantener y cuánto cambio estamos dispuestos a aceptar?’”, señala la directora del diplomado.
A partir de allí entran en juego distintas herramientas:
La educación e interpretación también juegan un papel importante. “Cuando el visitante entiende dónde está y por qué existen ciertas reglas, se comporta distinto. Eso también es conservación”, destaca la directora del Diplomado en Turismo en Áreas Protegidas.
¿Cómo crear experiencias turísticas atractivas y responsables?
“Una buena experiencia y la conservación no compiten entre sí, van de la mano. Lo que arruina la experiencia de un visitante —ruido, aglomeración, infraestructura mal hecha— suele ser exactamente lo mismo que daña el ecosistema”, afirma Gutiérrez.
Por ello, el diseño de una experiencia debe comenzar identificando aquello que hace único al territorio. En ese proceso, la interpretación permite ir más allá de entregar información y generar una conexión entre las personas y el lugar que visitan.
¿Por qué la gobernanza y las comunidades son claves para el turismo en áreas protegidas?
La gestión turística de un área protegida no depende únicamente de decisiones técnicas. La capacidad de construir acuerdos y generar legitimidad social puede ser determinante para el éxito de las iniciativas.
“Muchas iniciativas de turismo en áreas protegidas en América Latina no fracasan por temas técnicos, sino porque nunca lograron acuerdos ni legitimidad social”, advierte Gutiérrez.
Cuando esta funciona adecuadamente, permite:
Para Melissa Gutiérrez, contar con profesionales preparados será fundamental para compatibilizar la protección del patrimonio natural con el interés de las personas por conocer estos territorios.
“Chile decidió proteger una parte importante de su territorio y, al mismo tiempo, abrirlo a quienes quieren conocerlo. Sostener las dos cosas a la vez no es fácil, y para eso necesitamos profesionales bien formados. Ese es exactamente el espacio que este diplomado viene a ocupar”, concluye la directora del Diplomado en Turismo en Áreas Protegidas.