El Diplomado en Kinesiología y Rehabilitación en Unidad de Paciente Crítico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) forma profesionales capaces de enfrentar escenarios clínicos complejos, integrando evidencia científica, práctica clínica y un enfoque humano.
“Las competencias son las establecidas en las propias guías nacionales de funcionamiento de las unidades críticas, que dicen relación con el rol del kinesiólogo en la promoción, valoración, rehabilitación y educación de la función cardiorrespiratoria y musculoesquelética”, asegura José Luis Sufan, docente del diplomado.
Algunas competencias que adquieren las y los estudiantes son:

El programa promueve un aprendizaje activo, donde el estudiante no solo recibe información, sino que también desarrolla pensamiento crítico y habilidades investigativas.
“No se trata solo de la entrega unidireccional de información, sino de promover la investigación, el análisis y la búsqueda de la mejor evidencia posible para la toma de decisiones en salud”, afirma Sufan.
Este enfoque permite que los profesionales comprendan la evidencia en contexto y la apliquen en escenarios clínicos reales.
“Cada temática abordada refuerza el posicionamiento del kinesiólogo como parte de un equipo, aportando desde su rol al abordaje integral del usuario”, agrega el docente del programa.
Este enfoque interdisciplinario del diplomado implica:
La pandemia marcó un punto de inflexión para la disciplina, fortaleciendo su rol dentro de las unidades críticas.
“El principal aprendizaje es el posicionamiento que logra el kinesiólogo en estas unidades, lo que nos exigió estar muy bien preparados”, asegura Sufan.
El docente destaca que este reconocimiento también implicó mayores responsabilidades clínicas, lo que tuvo un impacto en la formación de profesionales:
“La formación profesionalizante entrega herramientas que permiten un razonamiento diferenciado y específico en el manejo del paciente crítico”, agrega José Luis Sufán. Además, afirma que “se ha demostrado que los tiempos de hospitalización se reducen, la recuperación funcional mejora y la calidad de vida se recupera”.
La especialización conlleva a beneficios como: