Las finanzas sostenibles dejaron de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica para empresas, bancos, aseguradoras e inversionistas. En este contexto, el Diplomado en Finanzas Sostenibles de la Universidad Andrés Bello (UNAB) forma profesionales capaces de integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la toma de decisiones financieras, respondiendo a los nuevos desafíos del mercado.

“Las finanzas sostenibles dejaron de ser una tendencia porque hoy son una condición clave para movilizar capital hacia los grandes desafíos globales del desarrollo sostenible”, afirma Beatriz Calderón, directora del Diplomado en Finanzas Sostenibles.
La directora del diplomado explica que actualmente existe un escenario marcado por crisis interconectadas:
En ese contexto, agrega que avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las metas del Acuerdo de París y el Marco Global de Biodiversidad requiere financiamiento y nuevas formas de asignar capital.
“Las instituciones financieras incorporan variables ambientales, sociales y de gobernanza —ASG— en sus procesos de evaluación y toma de decisión: otorgamiento de créditos, aseguramiento, inversión, estructuración de productos financieros y gestión de riesgos”, señala.
“Las instituciones financieras necesitan contar con información más clara, comparable y confiable para evaluar cómo las empresas gestionan sus riesgos y oportunidades ASG”, explica Calderón.
La directora del Diplomado en Finanzas Sostenibles agrega que las empresas con estrategias sostenibles y buena gobernanza tienen mejores condiciones para acceder a financiamiento.
“No se trata solo de reportar más, sino de demostrar que la sostenibilidad está integrada en la gestión del negocio y en la protección del valor de largo plazo”, afirma.
“La región tiene una oportunidad enorme: cuenta con recursos naturales estratégicos, potencial en energías renovables, biodiversidad y sectores productivos clave para la transición”, comenta la académica.
En ese sentido, identifica desafíos para la región:
“Existe un desafío conceptual importante: evitar que las finanzas sostenibles se entiendan solo como bonos verdes o como una agenda reputacional”, sostiene.
Entre las competencias más relevantes están:
“Las finanzas sostenibles requieren profesionales capaces de dialogar con distintas áreas, traducir los desafíos ASG al lenguaje financiero e identificar riesgos y oportunidades”, afirma.
“El programa no aborda la sostenibilidad como un tema accesorio o reputacional, sino como un factor clave para evaluar riesgos, identificar oportunidades y movilizar capital”, enfatiza Calderón.
Según Calderón, la estructura del Diplomado en Finanzas Sostenibles permite comprender cómo los riesgos ASG afectan decisiones de crédito, inversión y aseguramiento, además de identificar nuevas oportunidades financieras.
“El diplomado prepara a sus estudiantes para enfrentar un mundo financiero en transformación, donde la sostenibilidad también se relaciona con resiliencia, gestión de riesgos y creación de valor de largo plazo”, concluye.