Magíster en Gestión de Riesgos, Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad Andrés Bello (UNAB) es una formación estratégica para quienes se desempeñan en contextos de cambios productivos, normativos y culturales, ya que entrega herramientas especializadas permite tomar decisiones más integrales y centradas en las personas.
Uno de los principales desafíos es comprender la complejidad actual del mundo laboral. Ya no basta con una mirada centrada en accidentes o riesgos físicos.
“Desde mi experiencia, uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el país y el mundo es comprender que solo es posible abordar de manera integrada los riesgos laborales”, asegura Gabriela Morgado, directora del Magíster en Gestión de Riesgos, Seguridad y Salud en el Trabajo.
“La salud mental en el trabajo, por ejemplo, se ha transformado en un eje crítico. La carga emocional asociada al trabajo, muchas veces invisibilizada, afecta directamente la manera en que se gestiona la organización”, afirma la directora del programa.
Además, el contexto actual exige una mirada más estratégica.
“A esto se suma un entorno normativo dinámico, que exige no solo cumplimiento, sino comprensión crítica e integración en la toma de decisiones”, agrega.
El programa de la UNAB está orientado a formar profesionales capaces de enfrentar contextos laborales complejos con una mirada integrada.
“El Magíster en Gestión de Riesgos, Seguridad y Salud en el Trabajo prepara a los profesionales para enfrentar escenarios complejos formando un egresado que es capaz de integrar conocimientos, analizar situaciones y tomar decisiones fundamentadas”, señala Morgado.

Hoy, liderar la gestión de riesgos, seguridad y salud en el trabajo implica desarrollar habilidades más allá de lo técnico.
“La gestión de riesgos requiere comprender la complejidad de las organizaciones y las múltiples variables que inciden en ellas”, enfatiza Gabriela Morgado.
A ello se suma el desarrollo de un liderazgo centrado en las personas.
“Se requiere desarrollar un liderazgo que no sea solo técnico, sino profundamente humano. Un liderazgo que sea capaz de escuchar, de generar confianza y de movilizar cambios culturales”, agrega la directora del Magíster en Gestión de Riesgos, Seguridad y Salud en el Trabajo.
“Uno de los principales elementos diferenciadores del programa es su enfoque integrado. No se aborda la gestión de riesgos desde una sola dimensión, sino como un fenómeno que articula normativa, técnica y cultura organizacional”, afirma Morgado.
Además, el programa cuenta con una fuerte vinculación con el entorno laboral, lo que permite a los estudiantes enfrentarse a contextos reales de distintas industrias.
“La formación en gestión de riesgos tiene un impacto directo en la forma en que las organizaciones toman decisiones. Permite anticiparse, comprender escenarios y actuar con fundamento”, señala la directora del Magíster en Gestión de Riesgos, Seguridad y Salud en el Trabajo.
Junto con ello, adquiere una dimensión ética relevante.
“La gestión eficiente del riesgo tiene un impacto en la protección de las personas y por tanto, es un deber ético de quienes están a cargo en las organizaciones”, concluye.