El Diplomado en Coaching en Intervención Temprana: Abordajes Centrados en la Familia de la Universidad Andrés Bello (UNAB) ofrece herramientas basadas en evidencia para fortalecer las competencias de los profesionales que trabajan con niños y niñas de 0 a 6 años, promoviendo intervenciones donde la familia ocupa un rol protagónico.
«Es fundamental porque se alinea con las prácticas recomendadas en atención temprana, resguardando que la familia sea el principal agente de cambio para la vida de sus hijos. Debemos reconocer y validar el conocimiento que tienen los padres sobre sus hijos, dado el tiempo que dedican a sus cuidados y crianza, haciéndoles partícipes activos en la toma de decisiones vinculadas a sus procesos en salud, terapia y educación», asegura Gisella Malatesta, directora del programa de la UNAB.
Este enfoque promueve una relación colaborativa entre profesionales y familias, fortaleciendo la toma de decisiones compartida y favoreciendo intervenciones más pertinentes para cada contexto.

«El coaching es una estrategia de intervención en rehabilitación que cuenta con evidencia científica de respaldo. Contribuye en la transformación profunda del aprendizaje del adulto, que permite un cambio de conducta en la estimulación diaria que proporcionan a sus hijos y que favorece mayor progreso en los objetivos de intervención», afirma Malatesta.
Además, explica que esta metodología facilita incorporar estrategias dentro de las rutinas habituales del hogar, sin modificar la organización familiar.
«El coaching permite que el adulto integre acciones en situaciones de rutina cotidiana, sin necesidad de alterar su organización familiar del día. De esta forma, se aprovechan todas las oportunidades de actividad y participación de los hijos, para favorecer el desarrollo integral», agrega.
«Los principales desafíos están en cómo incorporar a las familias a los procesos terapéuticos o de aprendizaje, de manera efectiva. Muchos profesionales muestran desaliento por la baja adherencia parental a las intervenciones, lo que obstaculiza el progreso de sus hijos», afirma la directora del Diplomado en Coaching en Intervención Temprana: Abordajes Centrados en la Familia.
Frente a este escenario, Gisella Malatesta agrega que “el coaching ofrece una alternativa de alianza efectiva, pues está orientado a fortalecer la relación terapéutica entre los profesionales y la familia».
Entre los principales aprendizajes destacan:
«Este constituye un programa único en su naturaleza, promoviendo el coaching en atención temprana como una estrategia innovadora que descentraliza la figura del terapeuta como rol experto en el proceso, y ubica a la familia en el rol principal, validando su conocimiento y desarrollando las competencias necesarias para transformar el desarrollo de sus hijos», añade Malatesta sobre el aspecto diferenciador del Diplomado en Coaching en Intervención Temprana: Abordajes Centrados en la Familia.
Este enfoque considera a las familias con dignidad y respeto, adapta las intervenciones a sus necesidades particulares, entrega información para favorecer decisiones informadas y promueve acciones que fortalecen el funcionamiento del niño, los padres y todo el entorno familiar.